Piezas de cera que replantean lo que una vela puede ser: objeto o fuego.

A través de la forma, el color y el aroma, cada pieza se concibe como un volumen que habita el espacio. No solo como algo que se enciende, sino como un objeto con presencia propia. Cuando arde, la materia se transforma: la cera se derrama, la forma cambia y el objeto se vuelve efímero. Una invitación a observar la transformación en la materia.

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